¿Dibujar es un talento innato o es una capacidad que se puede entrenar?
Para todos los que os planteáis esta pregunta, lo siento, yo no tengo la respuesta. Tampoco sé si yo nací con algo especial para dibujar (ni que fuera yo una experta), pero sí sé que llevo desde que sé coger el lápiz dibujando, y eso me ha otorgado ciertas capacidades. También sé que mi padre dibuja bien, mi hermano dibuja bien, y más gente de mi familia dibujaba bien como para darme algunas pautas cuando era pequeña. ¿Me ha dado eso más facilidades? Quizá, pero no es determinante.
Con todo esto quiero decir que si tienes esa inquietud, como muchos la tenemos, practica. Practica el dibujo en todas sus formas. Empieza en papel y con lápiz, lapicera, carboncillo, ceras Manley (cómo me gustaban y cómo manchaban), Alpino, Plastidecor, temperas… lo que te pille a mano.
A veces recibo mensajes a mi Instagram preguntándome que tablet coger a niños a los que les encanta dibujar a edades entre 8 y 10 años… la tablet se llama modelo FOLIOS EN SUCIO. Cuadernos viejos, papeles que no valgan… los niños deben aprender a pintar en papel, lienzo o superficies físicas reales. “Ya pero es que mi niño se maneja en la tablet…” Yo he perdido una capacidad increíble de proporciones que solo te da dibujar en papel, así como otras tantas virtudes que los artistas de verdad conservan. El iPad cuenta con muchísimas ventajas a la hora de trabajar en digital, pero no para un niño que debe experimentar y familiarizarse con el arte libremente. Igualmente, lo recomendaría para cualquier adulto.
En cualquier caso, si estás en ese punto de querer aprender a dibujar porque te gusta y no sabes cómo superar el síndrome de la hoja en blanco, te recomendaría algunas cosas que a mí me han servido. Por supuesto, un profesor de bellas artes, licenciado o experto, te dará mejores pautas, pero estas son las mías.
Trabaja con referencias.

Coge una imagen que te guste, simple, incluso solo lineal. Reprodúcela. Aprende a sacar proporciones hasta que consigas que quede parecida, o igual. Ve subiendo el nivel, y haz lo mismo a la hora de colorear. Puede haber mil técnicas, yo no las sé, pero sí sé lo que hace la práctica y el trabajo con referencias. “Pero es que es copiar”. Al principio lo será, y está bien. Mucho más adelante serás capaz de otorgar tu propio estilo a eso que parecía una copia. ¡Ah! Y si lo que has hecho es trabajar en una “copia” o inspirarte en algo, nombra a ese autor su lo compartes. Eso es sano, no es copiar, y es tan halagador como productivo.
Invierte en cursos, ve tutoriales, consume redes sociales de dibujo.
Una vez hayas perdido el miedo y quieras superarte, cuando te veas capaz y quieras seguir avanzando, busca tutoriales. Hay cientos de ellos, hay perfiles en Instagram y Tik Tok solo para ello. Un perfil genial y realmente útil es @Paper Monsters. De hecho, cuenta con un curso para aprender a dibujar. Hay cursos en Domestika, algunos más especializados o enfocados a un estilo concreto, pero todos ellos muy útiles para avanzar. A mí me encanta realizar los de mis ilustradores favoritos, y además voy guardando vídeos que me resultan útiles. Te recomiendo que ahondes en Instagram y busques perfiles que te gustes, que consumas Patreon y que te empapes de dibujo y arte; entrar en el “mood” seguro que te hace avanzar.
Sé constante, no desesperes y valida tu arte.
Es importante que valores y valides tu arte, desde la primera línea, el primer boceto cutre que hagas. El arte y la ilustración son disciplinas muy subjetivas. A mí siempre me ha costado valorar mis dibujos, y cuando empezó a hacerlo mi alrededor es cuando me vi capaz de avanzar hasta otros proyectos. Suena a tópico típico y cliché manido pero, ¿los primeros límites te los vas a poner tú?
Disfruta y experimenta:

Si empiezas a dibujar por hobby, ni te frustres, ni te desanimes, ni te pongas metas inalcanzables, ni quieras correr antes de andar. A veces queremos llegar a la meta sin haber empezado la carrera. Recuerda que esto del dibujo llegó a tu vida porque te hacía disfrutar, desconectar, superarte… por lo que sea. Tenlo presente en cada trazo. Y experimenta: materiales, productos… Cómprate una libreta chula para llenarla de bocetos, un set de pinceles o algo que te motive y te guste usar. En esto no hay reglas, más que las que tú te pongas por lo que si quieres intentar hace run mural, adelante; si quieres pintar en un mueble, hazlo y experimenta. Hasta que no lo hagas no sabrás si eras capaz.
Te cuento que respecto a este último punto, yo jamás hubiera pensado ser capaz de dibujar un mural esgrafiado sobre monocapa hasta que probé. O pintar en lienzo, cuando pocas veces lo he hecho. Tengo pendiente experimentar en azulejos, y es mi proyecto para este puente de diciembre. ¿Cómo quedará? No importa en absoluto.
Recuerda que esto de dibujar es para cualquiera, y que es como cualquier otra disciplina: con práctica, con tesón, llegarás donde quieras.
¡Nos vemos!


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